![]() |
| .: When the music stops :. - TraceLegacy |
Como sabemos, la música es básicamente un conjunto de sonidos y silencios ordenados para crear una reacción psico-anímica en el escucha. Sin embargo, al haber un número finito de notas, hay un número limitado de composiciones. En otras palabras: en algún momento se acabará la música original, pues todas las combinaciones entre notas y silencio se habrán agotado.
Poniéndole números al problema: “Para empezar, comencemos por seleccionar las notas que pueden formar una pieza: 12 que hay en la escala cromática, por 3 escalas, lo que es igual a 36 notas posibles -un rango de 3 escalas es poco probable para una melodía, pero aun así existen casos- por lo tanto son 36 sonidos posibles. Sin embargo, existe la posibilidad de que no sea sonido, sino un silencio -ahora son 37 probabilidades- y también la posibilidad de que se enlace con la nota siguiente para formar una de mayor duración, lo cual nos da 38 probabilidades en una sola nota, por lo que la posibilidad de que se repita una nota con “X” características es de 1/38 (.026% de probabilidad). Parte fundamental de la música es el ritmo, cuya unidad más pequeña estándar es 1/64 de compas de 4/4, es decir, 64 notas en un compas de 4 tiempos, por lo que se debe combinar con la cantidad de tonos posibles que ya obtuvimos de la siguiente manera: (1/38)^(64) con lo que obtenemos que la probabilidad de que se repitan las mismas notas en un compas de 2 piezas completamente diferentes, es una entre 1,277 seguido de 98 ceros.”
“Siguiendo la regla clásica de composición en un compas de 4/4 (el que se está analizando), se ocupan 8 compases para formar una melodía. Aunque el número puede variar, generalmente esta es la cifra que se maneja. Por lo tanto, tenemos que elevar la probabilidad individual de los compases a la octava potencia, obteniendo que (1/1.27x10^101)^8 es igual a una probabilidad de 1 entre 707 seguido de 806 ceros. Obviamente este burdo estudio refleja resultados bajo condiciones sumamente especificas. No se consideran aspectos como otros compases, tiempos extravagantes de notas - como septillos -, armonías, y tantas otras variables inimaginables, las cuales nos dan probabilidades que rayan en lo infinito.”
“Siguiendo la regla clásica de composición en un compas de 4/4 (el que se está analizando), se ocupan 8 compases para formar una melodía. Aunque el número puede variar, generalmente esta es la cifra que se maneja. Por lo tanto, tenemos que elevar la probabilidad individual de los compases a la octava potencia, obteniendo que (1/1.27x10^101)^8 es igual a una probabilidad de 1 entre 707 seguido de 806 ceros. Obviamente este burdo estudio refleja resultados bajo condiciones sumamente especificas. No se consideran aspectos como otros compases, tiempos extravagantes de notas - como septillos -, armonías, y tantas otras variables inimaginables, las cuales nos dan probabilidades que rayan en lo infinito.”
Como vemos en el análisis matemático anterior, la probabilidad de que se agoten las combinaciones de tonos, toma proporciones absurdas cuando consideramos todos los aspectos que pueden intervenir en el proceso de componer música. Parece entonces que la humanidad no tiene que preocuparse por lapidar la originalidad musical en el corto plazo. Me atrevería incluso a decir que la tendencia a olvidar nos garantiza jamás darnos cuenta de esta extravagancia probabilística.
Sobra aclarar que la reciente tendencia a hacer plagios “covers” no se debe a la realización de esta temible profecía, si no a meras tendencias socio-culturales contemporáneas. Así bien, sírvase todo aquel que pase por este post, de desechar sus temores sobre el eventual fin de la música, pues es algo que probablemente nadie llegue a notar.
*La cita aquí presentada (y que justifica por completo esta entrada) es autoría del Mtro. E. Placier; músico, ingeniero y queridísimo compañero de divagues.

5 enredos:
Lo primero que se me vino a la mente fue ese famoso o popular pensamiento que dice "Toda las canciones de amor están escritas"; Si bien no es exactamente de lo que tú hablas, se relaciona.
Me quedaré con la conclusión que nos proporcionas; Al final de cuentas aunque existiera esta posibilidad, siempre se hallarían variables así fuesen mínimas. No es raro encotrar melodías muy parecidas entre sí, pero como bien dicen, tenemos la garantía de tener mala memoria. Por otro lado pienso que la música es prácticamente ilimitada y si nos vamos a otros planos, hay tonos y notas que el oído humano común no es capaz de distinguir; Hay ritmos interiones magníficos y sorprendentes.
No sé mucho de música, de compases, acordes y demases, pero sé apreciar la buena música y la capacidad creativa y de recreación que proporciona al hombre.
Saludos.
Kadannek: Si, nos es más que una mera curiosidad... Aunque me dejaste pensando: las notas y tonos que no podemos escuchar, son música?
Diría que sí, porque a veces se oye cierto compás armónico.
Kadannek: Cierto, pero funciona sólo cuando somos capaces de percibirlos...
Claro está.
Saludos.
Publicar un comentario