![]() |
| businessman - geowjm |
Hoy los hombres sólo aspiran a usar traje y corbata, como si en ello fueran capaces de encontrar la felicidad. Imagina el asco que me da un mundo en que unos pedazos de tela son suficientes para decidir quiénes son exitosos y quiénes no. “La gente importante viste de sastre”. Con esta frase nos hemos condenado a la estupidez. ¿Qué fue de los ideales, de las pasiones? Han muerto. ¡Han muerto y a nadie le importa!
Parece que todos los esfuerzos de la humanidad están encaminados a hacernos mediocres, meros seguidores. Algunos levantan la voz, si. ¿Pero por cuánto tiempo? Nada dura para siempre. Y parece que la resistencia tampoco. Anarquistas, socialistas, revolucionarios, mis compañeros de armas; ninguno ha escapado del abrazo de la monotonía. “Seguimos pensando igual que siempre” dicen ellos. Tal vez es cierto, pero sólo desde la comodidad de sus salas, mientras escogen la corbata para mañana.
¿Y yo? Bien, yo me puse mi primer traje hoy en la tarde y ahorqué mi voluntad con mi primera corbata. Las náuseas no me abandonaron en todo el día. Para la tarde, cuando mis camaradas carentes de alma marchaban hacia el consumismo, me di cuenta. Yo jamás podré ser parte de ellos. Podría pretender, pero a qué costo.
La guerra tampoco se pude ganar. No ahora. ¿Qué queda por hacer? Yo encontré una única opción: sacudir los fundamentos de esta sociedad, para que alguien más se encargue de despertar esa conciencia colectiva que dormita amordazada entre solapas y botones. Los costos serán altos, si. Pero así son las revoluciones. Hoy, el ícono del servilismo caerá inevitablemente. Después de todo, ¿quién se atrevería a recelar de un hombre ataviado con traje y corbata?

4 enredos:
En realidad pienso como usted en el sentido que un uniforme, un traje, una corbata, no harán de un hombre alguien necesariamente exitoso, pero suele usarse como señal de “éxito” –material-. Por desgracia el mundo está hecho de apariencias, pero una cosa es vestir bien, con decencia, como para inspirar confianza, y otra para demostrar status. Tal vez todo radique en una cuestión de “actitud” (aunque no es la palabra que busco). Lo importante es la forma en que llevemos ese traje, sabiendo que somos nosotros caminando con un uniforme y no un uniforme caminando por nosotros.
P.D: prefería el fondo anterior, éste me dificultó la lectura.
Hey amigo...parece que te han recetado la misma medicina que a mi "un poco de pesimismo antes de dormir?" :) ...Verás como yo lo veo lo más seguro que tienes es a ti mismo (con o sin traje)Ésto no quiere decir que los demás no cuenten pero si sientes que eres la única persona con ideales firmes, no los abandones y sigue adelante y en el camino irás viendo como nacen los frutos.
Hola, tu blog está excelente, me encantaría enlazarte en mis sitios webs.
Y por mi parte te pediría un enlace hacia mis web y asi beneficiar ambos con mas visitas.
Espero tu Respuesta a munekitacat@hotmail.com
Un saludo
Catherine
Kadannek: En este cuento lo que critico es, como tú lo dices, esa necesidad de aparentar, de pretender... En eso, para mí, se ha convertido la enfermiza necesidad de usar traje...
Shalom: jeje si, parece que el pesimismo es altamente contagioso... y a veces un mal muy solitario, sí...
Delirios: Vale, supongo que estaría bien...
Publicar un comentario